Cachivaches frikies

Una tienda de Zaragoza ofrece la posiblidad de equipar el hogar o la oficina con los objetos más curiosos

No está en un sitio muy visible de la ciudad, pero su escaparate no deja de llamar la atención. Espadas láser, calienta tazas USB, camisetas luminosas, botones para destruir el mundo... Todo esto se puede encontrar en TecnoGadchets, en la calle Antonio María Claret. La idea es de un matrimonio de informáticos, Abel Carmona y Vanessa Ruíz, que abrieron su negocio hace cinco meses. “Buscábamos crear algo diferente que no existiera en otro sitio”, afirma Abel. Estos jóvenes emprendedores -“y autónomos”, recuerdan- cumplieron su objetivo. En su pequeño establecimiento se acumulan todo tipo de cachivaches de última generación: cámaras web con forma de perro, teclados impermeables, guitarras con USB, guantes calientamanos que se conectan al ordenador, relojes binarios... “En Zaragoza somos la única tienda de este tipo -explica Abel-, y en España casi no hay. Nuestro próximo objetivo es llegar a ser una franquicia”.

Cuando ya tienes de todo
Lo que más sorprende al neófito son los asequibles precios de los futuristas cacharros. “No tenemos competencia, pero aún así no disparamos los precios”, cuenta el matrimonio. La pareja tiene muy clara su estrategia comercial. “Jugamos en el mercado como si no fueramos los únicos. No gastamos en publicidad y ahorramos en costes”, explican. “La clave de nuestro negocio está en el boca a boca”, detalla el empresario. Quieren ganarse la confianza de los clientes. Su método es fomentar la participación de los compradores. “Organizamos torneos, creamos diferentes blogs, damos cursos, intentamos que el local resulte cómodo...”, enumeran.

Sus productos no dejan de ser caprichos, pero muchos tienen una utilidad innegable. Hay teclados impermeables para poder beber sobre ellos sin riesgo alguno, altavoces externos que a su vez son funda para el mp3 o despertadores con ruedas. Pero lo que más llama la atención son los objetos con extrañas aplicaciones. En esta categoría se pueden clasificar el botón para destruir el mundo o la luz-diana para el váter. Sobre el botón, Abel no dice nada más que su apocalíptico nombre. El aparato para el váter es menos misterioso: proyecta una diana sobre la taza y emite un sonido que recuerda a los hombres más despistados que hay que bajar la tapa. “Lo regalan mucho las mujeres a sus maridos”, explica divertido Abel.

Ambientadores USB

Por no faltar, en esta tienda no faltan ni una sección de joyería magnética ni una de accesorios para automóvil (con cosas tan raras como un intermitente que indica el estado de ánimo del conductor). Capítulo a parte merecen las “frikadas”-como las llama Abel- que se pueden poner en marcha conectándolas a un puerto USB: masajeadores, absorbe-humos, humidificadores, ambientadores...“Sobre todo, nos enteramos de la existencia de estos productos navegando muchas horas por Internet”, asegura el copropietario.

La tienda es dificil de encontrar, pero una vez descubierta, no dejará indiferente ni al más agnóstico de la tecnología.

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